Presentación
Al lector:
A contrapelo de la afirmación de que la sobremodernidad ha abolido los
grandes relatos, esta revista es hija de la necesidad y el deseo de contar, interpretar y
analizar pluralmente lo que sucedió en el lapso que cabalga entre la segunda mitad de los
60 y mediados de los 70.
Hoy están llegando a la edad adulta los jóvenes que nacieron cuando la Argentina vivía
uno de los períodos más bellos, creativos, convulsos y terribles de su historia.
Mito, recuerdo o símbolo, los 70 son una memoria fragmentaria en donde se entrecruzan
esas y otras significaciones, un caleidoscopio, donde lo político, lo social, la cultura
y la vida cotidiana trazan figuras que cambian incesantemente.
Alguien ha dicho que hay un momento inicial de la memoria en que el tumulto de lo vivido
es como el primer ensayo de una orquesta, cuando aún los instrumentos no han encontrado
su lugar en la armonía del conjunto. Pese a los valiosos acercamientos a esa época -
películas, ensayos, relatos de ficción - aún estamos en ese momento porque, por sobre
todo, la construcción de la memoria es un proceso social.
Por otra parte, todo relato histórico es de algún modo arbitrario porque quien narra
elige un orden que jamás será espejo del pasado. La escritura se encuentra entonces ante
difíciles opciones: recortar tales o cuales hechos o personajes, exaltar estos o aquellos
episodios buscando siempre el entrelazamiento de los grandes aconteceres políticos y
sociales con las vidas cotidianas que es donde lo macro se corporiza y se vuelve
subjetividad.
Finalmente, hay que decir que esta revista estará hecha, también, de la pasión y los
sueños de los que ya no están físicamente entre nosotros.
Un poeta escribió por todos ellos: "Yo me voy pero dejo mi mano, que escribe y
piensa".